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Lima. La 'pasión crítica'
de Ricardo Silva-Santisteban
A propósito de la obra del poeta,
crítico y traductor peruano
Edgardo Dobry, BABELIA - 24-09-2005
DECIR QUE Ricardo Silva-Santisteban (Lima,
1941) es uno de los pilares de la poesía
peruana de las últimas décadas
es afirmar un hecho que todos los datos verifican
y es, al mismo tiempo, decir sólo la
mitad de la verdad. A su labor como poeta, editor
y crítico hay que agregar su extraordinario
trabajo como traductor y director de una de
las mejores colecciones de poesía que
existen hoy en castellano, El Manantial Oculto,
publicada por la Pontificia Universidad Católica
de Perú. En España, el nombre
de Silva-Santisteban está vinculado a
una de las ediciones de referencia de la poesía
completa de Mallarmé en castellano (Hiperión,
1980, en dos volúmenes) y a la excelente
antología del romanticismo inglés
La música de la humanidad (Tusquets,
1993).
Pero es en Lima donde Silva-Santisteban viene
realizando lo mejor de su labor inquieta y minuciosa.
A mediados de los noventa emprendió la
edición facsimilar completa de la poesía
de César Vallejo, que después
completó con el teatro y la narrativa.
Editó y prologó las obras de César
Moro, escribió artículos canónicos
sobre Westphalen y Eguren, preparó una
amplia y compleja antología del teatro
escrito en Perú. En 1998 publicó
un trabajo memorable y monumental, que debieran
tener al menos todas las bibliotecas universitarias
del orbe hispánico: los volúmenes
Stéphane Mallarmé en castellano,
Poesías y Divagaciones, en cuyas más
de mil quinientas páginas no sólo
tradujo todo Mallarmé, incluyendo los
imprescindibles escritos en prosa, sino que
repasó con rigor la historia de su recepción
en nuestra lengua. Este tomo de la obra descubre
delicias tales como la figura del poeta argentino
Leopoldo Díaz, quien llegó a sostener
correspondencia con Mallarmé -Silva-Santisteban
reproduce las cartas- acerca de las traducciones
que Díaz publicaría finalmente
en 1897.
El Manantial Oculto es, a cada volumen, una
muestra de buen gusto poético y de excelente
criterio editorial. Esta colección limeña
combina el rescate de poetas peruanos del siglo
XIX, como las Baladas de Manuel González
Prada, con muestras de la genial rareza de la
vanguardia latinoamericana, como 5 metros de
poemas, de Carlos Oquendo de Amat, publicado
originalmente en 1927. A lo que suma la recuperación
de traducciones históricas de obras clásicas,
como la versión de los Cantos de Leopardi
realizada a finales del XIX por el colombiano
Antonio Gómez Restrepo, las de Valéry
a cargo del poeta cubano Mariano Brull (1891-1956)
o los dos tomos del Fausto de Goethe vertido
por el chileno Manuel Antonio Matta, cuya primera
edición es de 1907. Se construye así
un registro accesible -despojado, además,
de toda pesadez academicista- de diversos momentos
y latitudes de un castellano literario que,
de otro modo, quedaría arrumbado para
siempre en unas cuantas bibliotecas dispersas.
La misma editorial universitaria ha sacado
ahora, en dos tomos y bajo el título
de Escrito en el agua, una extensa muestra de
la labor de Silva-Santisteban como crítico
e historiador de la literatura. Amplias secciones
dedicadas a los nombres mayores de la poesía
peruana se alternan con ensayos sobre Joyce,
Maupassant, el simbolismo y el surrealismo francés,
la poesía colonial de Brasil o incursiones
en Catulo y Horacio. Es la puesta al día
de una labor que, sumando inspiración
e inteligencia, humildad y ambición,
ha convertido a Lima en una de las capitales
insoslayables de la poesía y de la reflexión
estética en el mapa del castellano.
Edgardo Dobry (Rosario, Argentina, 1962) acaba
de publicar el libro de poemas El lago de los
botes (Lumen)
Queremos recordarles que pueden adquirir libros
en nuestra librería
on-line en castellano, francés, italiano
e inglés.
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