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Nobel de Literatura 2005
| Apenas Horace
ENGDHAL, secretario permanente de la Real
Academia Sueca había pronunciado
el nombre del Premio Nobel de Literatura
2005, que críticos y editores se
lamentaban de la elección de Harold
PINTER “una vez más dictada
por la política”. PINTER
es considerado uno de los más grandes
dramaturgos del siglo XX, pero su nombramiento
supone “un desastre para el libro,
para la literatura y para los lectores”,
afirman las editoriales. |
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Desde hace muchos años se acusa a la
Academia Sueca de pasar más tiempo en
los pasillos de los palacios del poder y de
las organizaciones internacionales que entre
los libros.
Se ha sacado a relucir lo “equivocado”
de la elección en 2004 de la escritora
radical austríaca Elfriede JELINEK, que
en 2003 J.M. COETZEE fue nombrado más
por su visión del apartheid sudafricano
que por sus méritos literarios, que en
2002 se quiso premiar a cierta literatura del
holocausto en la persona de Imre KERTESZ, y
no mencionemos a V.S. NAIPAUL, a XINGJIAN o
a Günter GRASS....
Harold PINTER a atizado el fuego declarando
“el Nobel ha tenido en cuenta mis ideas
políticas porque para mí son inseparables
de las artísticas”.
No entremos en polémicas y detengámonos
en la obra de PINTER, el segundo hombre de teatro
galardonado con el Nobel después del
italiano Dario FO.
Se ha dicho que PINTER es muy inglés
en sus piezas de teatro: no deja que sus personajes
muestren sus heridas al sol, o que desencadenen
tragedias griegas porque los movimientos pasionales
quedan circunscritos a lo que el espectador
puede intuir, sospechar. Sus piezas son un desafío
y un regalo para los actores que tienen que
saber mostrar la cara escondida del personaje,
la conciencia. Uno queda seducido pero al mismo
tiempo con un malestar profundo por la obra
de este dramaturgo que tiene una capacidad exquisita
para observar las relaciones humanas, contar
lo cotidiano. No hay que olvidar que Pinter
estudió en la prestigiosa Royal Academy
of Dramatic Arts y que fue actor antes que dramaturgo.
Su teatro nunca ha sido comercial, sino de autor.
Sus 29 obras teatrales, guiones y adaptaciones
para la televisión y el cine son más
conocidas en los países de habla inglesa
y francesa que en España y Latinoamérica.
De hecho en Francia algunos actores, como Jean
Rochefort, Pierre Brasseur, Samy Frey y otros,
se han “especializado” en las piezas
de PINTER.
Oficialmente, la Academia Sueca ha declarado
que el Nobel le ha sido concedido porque con
su pluma Pinter “sabe mostrar el precipicio
que hay detrás de las conversaciones
cotidianas y la opresión que producen
los espacios cerrados”. Su obra puede
efectivamente catalogarse de “política”
puesto que el principio del poder está
a la base de todas sus piezas: la pugna por
conseguir posiciones, la negociación
subrepticia, la lucha verbal de toda relación
interpersonal.
Harold PINTER escribe poco hoy en día
pero su violencia verbal a la hora de manifestar
su compromiso político es legendaria.
El autor considera que su “conversión”
se produjo en 1973, al momento del golpe militar
en Chile que acabó con el régimen
de Salvador ALLENDE.
Para PINTER la literatura es espejo de la actualidad,
y no deja de probarlo cada día. Quién
si no – aparte Michael Moore – es
hoy capaz de decir al descubierto y fuerte que
“los Estados Unidos están gobernados
por una banda de delincuentes”? y que
Tony Blair “es su matón”?.
Si virulencia hace temblar políticos
y diplomáticos.
Y sin embargo Pinter es todo salvo uno de aquellos
“comprometidos” vocingleros que
atraen a los paseantes de Hyde Park o un escritor
extrovertido un poco “gauche caviar”,
casado con una aristócrata y que frecuenta
los salones del Dorchester o de uno de los clubs
de St James Street. Harold Pinter vive actualmente
en Holland Park, un barrio londinense tranquilo
y burgués, a cinco minutos de Notting
Hill. Su mujer es Lady Antonia FRASER, gran
amiga de la Reina, última representante
de un glorioso clan escocés pero, sobre
todo, una de las historiadoras más respetadas
del Reino Unido. Sus amigos lo pintan como un
hombre parco, silencioso, siempre a la defensiva.
Es un escritor que ha sabido mostrar-se en sus
personajes, aquellos que dirigen una guerra
secreta (y una guerra de minas subterráneas),
los que desestabilizan al otro, el aguafiestas,
el angustiado, el desconfiado. Es el Harold
Pinter que responde a la llamada de la Real
Academia Sueca, al momento de anunciarle que
le ha sido concedido el Nobel de Literatura,
con una parquedad y una timidez alucinante.
El Pinter que va a sorprendernos con su discurso
de aceptación del premio el 10 de diciembre
próximo. Estamos seguros que George Bush
y Tony Blair están, en este momento,
ejerciendo toda clase de presiones para que
el “speech” de PINTER sea más
literario que político.
En estos días la prensa nos a dado en
algunas pinceladas sus datos biográficos
(les recomendamos entrar al sitio web www.nobelprize.org
). Harold PINTER tiene su propio sitio web www.haroldpinter.org
Inscripciones
y comunicaciones:
info@lacasaquegrita.org
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