|
Placer
Un fuego que arde en nuestra entraña.
Un fuego grato y violento que impide sustraerse
para contemplar lo que nos rodea. Un viento
que aturde y hierve nuestros fluidos elevándolos
a nuestra cabeza, que no responde, que no obedece,
que no ordena. Ojos inflamados. Sentir embotado.
Inundación. Lágrimas que no pueden
sino saltar en cascada. Felicidad infinita.
Arte. Estamos leyendo a García Lorca.
Inscripciones
y comunicaciones:
info@lacasaquegrita.org
|